11.3.09

¿Cómo no quererlos?

La música no tiene por qué pasar por el filtro de tu cerebro para conquistarte. Que te agrade la canción que escuchas es un fenómeno tan visceral e inexplicable como enamorarse. Ahí está su encanto. Travis me produce lo mismo: una reacción totalmente emocional y alejada de cualquier parámetro que entregue la razón. Sé que no han cambiado al mundo, que -de seguro- no lo van a cambiar y que, para los más densos, son como ladillas de los primeros Radiohead. Pero no me importa, me gustan igual. Sobre todo después de haber tenido la suerte de verlos tocar.

Imposible no encontrar entrañable a un grupo de músicos que, además, son amigos y demuestran su comunión arriba del escenario sin ningún tapujo. Tipos sencillos, que no temieron en mostrar la sorpresa que les causaba dar un concierto en el culo del mundo y que todos corearan sus letras. Dicen que hay que ser objetivo, escuchar solamente lo que cada track de un disco dice y no dejarse llevar por las impresiones personales. Pamplinas. A mí me encanta Travis tanto por su trabajo como por lo que me producen: mucha simpatía.


2 comentarios:

  1. pa qué te digo que no si si. por dioc que son lindos y por dioc que es linda su música. de la más gritada a love will come through

    nada más que decir
    :*

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  2. 9 años escuchando lo de "ladillas de Radiohead", con esas palabras o con otras. Prefiero escuchar Flowers In The Window y ser felí.

    Porque el sentimiento es compartido. Me sumo al grupo: yo también quiero a Radio... digo, Travis.

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